Su repentina salida del Lazio es la enésima de las locuras que han alimentado el mito del técnico argentino durante más de 25 años de carrera.

hi-res-144069118_crop_exactMarcelo Bielsa ha consumado en el Lazio su enésima locura. En más de 25 años de carrera como entrenador de fútbol se ha ganado a pulso el apelativo de El Loco. Están son algunas de las mejores anécdotas que han jalonado su trayectoria.

Infinita pasión por el vídeo

Su obsesión por las herramientas audiovisuales ha dado para un sinfín de anécdotas. Siendo seleccionador de Argentina, se llevó 7.000 vídeos al Mundial de Corea y Japón. Cuando llegó al Athletic, ya conocía los jugadores al dedillo. Antes de aterrizar en Bilbao se había visto los últimos 55 partidos del equipo. “42 partidos los vi dos veces cada uno”, replicó. En Marsella modificó un carrito de golf para incorporarle una pantalla de televisión y una pizarra y usarlos sobre el césped durante los entrenamientos. En otra etapa, instaló un reproductor de video en su vehículo para visionar el entrenamiento de vuelta a casa mientras uno de sus ayudantes conducía.

Sentado en la nevera… y en el café

También en el Marsella, Bielsa adoptó una peculiar forma de seguir los partidos en Francia. Los veía sentados sobre una nevera. En una ocasión, un asistente suyo dejó un café sobre la nevera y Bielsa se sentó en él, pegando un brinco instantáneo.

Increpó a una azafata

Durante un viaje en avión, el entrenador le preguntó a una azafata: “¿Usted tiene confianza en el piloto?”. “Sí, claro, si no no me habría subido al avión. Quédese tranquilo que vamos a tener un vuelo sin sobresaltos”, le respondió la azafata. Al entrar en una zona de turbulencias, Bielsa ‘explotó’: “¡Usted es una mentirosa! ¡Me mintió, me dijo que no iba a haber turbulencias!”.

Una temporada y una jornada

La aventura de Bielsa en la liga francesa duró una temporada… ¡y una jornada! Tras una derrota del Marsella en la primera cita del campeonato ante el Caen, Bielsa apareció en la sala de prensa y anunció abruptamente su dimisión.

Se autodenunció por las obras de Lezama

Al iniciar su segunda temporada en el Athletic, Bielsa se preocupó especialmente por la mejora de las instalaciones de entrenamiento en Lezama. En vacaciones, telefoneaba diariamente desde Argentina para mantenerse al tanto del ritmo de avance las obras. Al regresar, la situación era muy diferente a la que esperaba y tuvo un incidente con el jefe de obra que el propio Bielsa explicó ampliamente: “Ante la falta de otra autoridad de la empresa que hacía la obra, decidí hablar directamente con el jefe de obra, lo llamé a mi vestuario para decirle que las obras no estaban bien hechas, que no iban a estar en la fecha prevista y que, sobre todo, eran un engaño y una estafa. Me produjo indignación que no se reconociera y comencé a decir cosas ofensivas. Luego lo tomé del cuerpo y lo saqué a la fuerza del lugar. Yo a este señor no le respeto, porque él hizo mal su trabajo. Cuando salió del lugar donde lo expulsé, dijo que lo había golpeado. No hizo ninguna denuncia policial, creo que presionado por su empresa o por el Athletic, quería evitar lo que yo estoy denunciando —Bielsa llegó a acudir a una comisaría de la Ertzaintza para autodenunciarse—. Tiene derecho a reclamar el trato que yo le di. Estoy haciendo algo que debería estar haciendo el Athletic Club. El club dirá que no he tenido paciencia, pero estoy tranquilo, tengo respuesta para todas esas críticas”.

Obsesión por los detalles

Su preocupación por el estado del campo de entrenamiento no fue exclusiva de su etapa en el Athletic. Con la selección de Chile, una vez lo cazaron de madrugada clavando maderas alrededor del campo de entrenamiento para que los operarios no pudieran acceder.

El lugar donde ‘encontró’ la locura

Bielsa quiso contar a Gastón Gaudio las claves de la felicidad y en esas le confesó que su búsqueda estuvo a punto de llevarlo ciertamente a la locura. “Cuando me fui de la selección argentina, me encerré en un convento. Me llevé los libros que quería leer, no llevé teléfono, ni tuve televisión. Leo mucho y no creo que nadie lea tanto de fútbol como yo. Pero duré tres meses, porque empecé a hablar y responderme solo. Me estaba volviendo loco de verdad.”

‘Que me corten un dedo’

En la víspera de un clásico ante Rosario Central con el Apertura de 1990 en disputa, le preguntó a un jugador qué daría por ganar ese partido. “Todo, absolutamente todo”, respondió. A Bielsa no le pareció suficiente: “Si me aseguran ganar, me dejo cortar este dedo”, replicó.

Alergia a las concentraciones

También en sus inicios, siendo entrenador de Newell’s, el portero del equipo le reprochó que no concentrara a la plantilla. “Mientras usted duerme, yo estoy haciendo cosas para que el equipo mejore”, le espetó.

Lo que le dijo a Redondo a la cara…

Cuando asumió el cargo de seleccionador de Argentina, viajó para ver jugadores. En su cita con Redondo, fue muy directo con el entonces jugador del Real Madrid: “Usted no me gusta, pero tengo que venir a ver a todos”.

… y al Cholo Simeone

En 2000, Simeone se proclamó campeón de la liga italiana. Sin embargo, a Bielsa no le gustaba el estilo de aquel equipo y no dudó en reprochárselo al Cholo. “¿Usted se da cuenta? Aparte de los hinchas nadie se va a acordar de ese campeonato. Ustedes no jugaban a nada”.

Pochettino, el mejor de su pueblo

Cuando comenzaba, le pidieron que fichará jugadores prometedores. Fue recorriendo Argentina pueblo a pueblo preguntando por el mejor. No perdía ni un minuto. Así fichó a las tres de la madrugada a un joven Pochettino con 13 años.

Reflexiones con Valdano

Una vez coincidió con su compatriota en un avión y no se mordió la lengua para hacer una pregunta cuanto menos curiosa: “Jorge, después de perder un partido, ¿nunca has pensado en matarte?”.

Periodistas: objetos de su ira

Siendo seleccionador de Chile, suspendió una rueda de prensa al darse cuenta de que un cámara estaba situado en un lugar no permitido. También con La Roja, en otra ocasión vio a una periodista en un lugar que no le gustó. Comenzó a gritar sin sentido y abandonó el complejo deportivo en cólera. Pasado un rato regresó tranquilo como si tal cosa no hubiese sucedido.

Con voz pero sin voto

Según Verón, en una concentración con la selección argentina, Bielsa pidió a sus jugadores que votaran si querían jugar con defensa de tres o de cuatro. Ganó esta segunda opción, pero Bielsa les anunció el resultado a sus jugadores: “Esto demuestra lo que prefieren ustedes, pero les voy a anunciar que vamos a jugar con línea de tres”.

Fuente: As

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