LONDRES — Oportunidad de oro aprovechada por Andy Murray. En el emblemático All England Club, el escocés se quedó con Wimbledon por segunda vez, al vencer por 6-4, 7-6 (3) y 7-6 (2) a Milos Raonic. Con Novak Djokovic en el camino hace un gran rato, el británico ratificó su favoritismo y se quedó con la corona sin complicaciones.

El duelo de estilos se marcó rápidamente, con Raonic buscando acortar los puntos a puro saque y derecha, mientras que Murray intentaba neutralizar con slice y tiros liftados. Así, el escocés logró desnivelar en el séptimo game cuando aprovechó la chance de quiebre (1/3 en este parcial contra el 0/0 de su rival) y se adelantó 4-3. Dominio que mantuvo para llevarse 6-4 el primer set.

Ya en el segundo, el escocés tuvo sus chances de quebrar y quedarse con el parcial bastante antes, pero fue en el tiebreak donde marcó un claro dominio, se adelantó 6-1 y lo terminó cerrando 7-3, dejando atrás cualquier tipo de dudas y condicionantes externos que implican una final de estas características en su territorio.

Era tal el dominio de Murray, que los primeros dos break points para Raonic llegaron recién en el quinto game del tercer set. Sin embargo, el británico reaccionó con creces y se mantuvo en ventaja, a pesar de que se le hacía complejo jugar con el servicio del canadiense. Sin embargo, el escocés marcó clara ventaja, nuevamente, en el tiebreak, que lo gró llevarse, sin complicaciones, por 7-2 y se consagro campeón.

Fuente: ESPN

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