67960La temporada de Independiente del Valle resulta toda una sorpresa no solo por el hecho de que un equipo prácticamente desconocido hasta la fecha llegue a lo más alto del fútbol continental, sino porque además se trata de un club con apenas historia en la élite del fútbol de Ecuador.

Lo que hoy vive el equipo de Pablo Repetto lo soñó hace mucho tiempo José Terán, cuando su pasión por el fútbol le llevó a fundar el club en 1958 junto a varios amigos. Él era hincha de Independiente de Avellaneda y por ello lo bautizó como Club Social y Deportivo Independiente José Terán. Del equipo argentino no sólo tomó el nombre, sino los colores rojo y blanco de su primera camiseta. Terán falleció en 1975 mientras su club militaba en una división menor de la provincia de Pichincha. Siempre tuvo su sede en la ciudad de Sangolquí, a las afueras de Quito. El gran cambio llegó en 2006, cuando un grupo empresarial liderado por el germano-ecuatoriano Michel Deller compró el club y lo refundó como el actual Club de Alto Rendimiento Especializado Independiente del Valle, con el objetivo de reflotar el sueño de Terán bajo la filosofía de un buen trabajo de formación y de cantera profesional. Ahí es también cuando el equipo pasa a jugar con los actuales colores negriazules y se acuña el lema que refleja su ilusión: “Futuro campeón del fútbol ecuatoriano”. Independiente no tardó en ascender categorías y en 2010 llegó a la Primera de Ecuador. Curiosamente, tras dejar por el camino a Boca, River, Pumas y Colo-Colo, ahora está a un paso de ser campeón continental antes incluso de ganar un título en su país.

Ilusión.
El club negriazul tiene su feudo en el Estadio Rumiñahui de Sangolquí, con capacidad para unas 7.500 personas y nunca ha logrado llenarlo, ya que sus hinchas no superan el millar. Sin embargo, tras su gesta copera logró el apoyo de todo Ecuador. La Conmebol obligó a jugar la fase final de la Libertadores en el Estadio Atahualpa de Quito y el recinto (38.500 lugares) no le quedó grande a los “Rayados del Valle”. Ofrecieron la recaudación a los afectados por el terremoto que asoló el país y ese gesto, unido a sus cada vez mayores éxitos, les llevó a tener a todo Ecuador apoyándolos en su sueño. Si el señor Terán estuviera para verlo…

Fuente: Ovación

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